Los hinchas de Olimpo cantaban y se acomodaban en el Roberto Carminatti para ver el encuentro de la séptima fecha que iba a protagonizar su equipo de Bahía Blanca frente a Quilmes Atlethic Club pero el griterío duró tan sólo 11 segundos desde el arranque del partido y se traslado al sur del conurbano bonaerense. Es que el árbitro Jorge Baliño hizo sonar el silvato y el volante del Cervecero, Mariano Mosset, capturó el balón que provenía desde el circulo central, se escapó por la banda derecha y envió un centro débil a los guantes del dormido Laureano Tombolini, quien se enredó con la pelota y la metió adentro de su propio arco.
El gol en contra de Tombolini pasó a ser el tercero más rápido en la historia del Nacional B. Las dos anotaciones más ligeras ocurrieron a los 8 segundos: La primera fue de Raúl Aredes para Atlético Tucumán cuando le ganó 7-0 a Cipolletti el 16 de octubre de 1997 y la otra la hizo Cristian Akerman para Almagro en el empate 2-2 ante Arsenal, el 5 de diciembre de 1998.
El gol en contra de Tombolini pasó a ser el tercero más rápido en la historia del Nacional B. Las dos anotaciones más ligeras ocurrieron a los 8 segundos: La primera fue de Raúl Aredes para Atlético Tucumán cuando le ganó 7-0 a Cipolletti el 16 de octubre de 1997 y la otra la hizo Cristian Akerman para Almagro en el empate 2-2 ante Arsenal, el 5 de diciembre de 1998.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada